Sale: COVID-19, entra: ¿Viruela del mono?

Al tiempo que «pandemia», «nueva variante» o «alerta epidemiológica» se agregan al vocabulario coloquial de la humanidad, las preguntas surgen: ¿Qué son los virus? y ¿Por qué no dejan de brotar por todo el mundo?

Por: Fernando Tapia-Aguirre

| Martes 18 de octubre, 2022, Ciudad de México.

| Tiempo de lectura: 5 min.

En color anaranjado, partículas víricas de SARS infectando células humanas

Ni bichitos, ni microbios

Virus es una palabra proveniente del latín que significa «veneno«, sin embargo, se ha confirmado que éstos son mucho más que simple veneno. El virólogo Jean Medawar los bautizó como «malas noticias envueltas en proteínas», y tal concepto bien pudiera ser una acepción apegada a la realidad. El SARS-Cov-2 que origina la famosa COVID-19, (un microparásito diminuto) logró poner en jaque a las instituciones sanitarias y a la economía mundial por más de dos años.

A pesar de lo que la mayoría de la gente imagina cuando escucha la palabra virus, biológicamente es incorrecto presuponer que éstos son microorganismos como las bacterias, las amibas o algunos hongos. A rasgos generales se puede decir que los virus son sistemas inertes cuando están fuera de una célula y por lo tanto, no se consideran seres vivos.

Figura 1. Los esquemas representan formas víricas conocidas como el virus del SARS (izq.) y un bacteriófago T4 (der.), parásito de bacterias. Ambos contienen su información genética en envolturas proteicas

Descubiertos en la década de 1880, los virus son parásitos intracelulares que necesitan, obligatoriamente, infectar una célula huésped para llevar a cabo funciones biológicas como la reproducción. Al estar compuestos de células, todos los organismos existentes son propensos a ser infectados por virus, por lo tanto, la variedad de virus es vastísima, así como los hábitats donde se les puede encontrar.


Te podría interesar…


Manchas amarillas características de la Roya del café, enfermedad viral que afecta a los cafetales.

Infección

Una vez que los virus atacan células por las que tienen afinidad, se vuelven muy activos y generan copias y copias de ellos mismos. Basta que una sola partícula vírica evada los distintos mecanismos de defensa del cuerpo, para que se desencadene una infección masiva en el organismo afectado.

Virus del VIH (amarillo) atacando una célula humana.

Existen diferentes mecanismos de invasión por parte de los virus, pero a grandes rasgos, éstos introducen su información genética en las células y posteriormente utilizan la maquinaria celular para llevar a cabo, no sólo su reproducción, sino también la transcripción de genes. Los virus no pueden por sí solos reproducirse ni producir los compuestos que necesitan para sobrevivir, por ello se los considera no-vivos.

Bacteriófagos «inyectando» su ADN en el interior de una bacteria Escherichia coli. Los virus se multiplicarán en el interior hasta reventar a la célula.

Receta de una Pandemia

Una pandemia se produce cuando una enfermedad infecciosa se transmite a una gran proporción de la población a nivel mundial en un lapso de tiempo corto. Viruela, e influenza son ejemplos de pandemias históricas provocadas por virus, sin embargo, en fechas recientes, la humanidad ha atestiguado distintas epidemias producidas por agentes virales nunca antes identificados, como es el caso de los Hantavirus, el VIH, el Ébola y el SARS-Cov-2.

Los virus se encuentran en todos lados: en el cuerpo humano, en las profundidades de los mares, en el hielo de los glaciares y en el aire. Las personas conviven de manera, relativamente, armónica con muchos de ellos; son pasajeros de la piel y habitantes permanentes de los intestinos. A este conjunto de virus que habitan naturalmente en el cuerpo (algunos paradójicamente cumplen funciones de protección e inmunidad) se le conoce como viroma.


Te podría interesar…


Son importantes componentes de las cadenas alimenticias al dejar disponibles nutrientes de bacterias y otros microorganismos a los que afectan y, por supuesto, son causantes de muchas enfermedades que han afectado a la humanidad desde siempre como la gripe común, Rubeola, Sarampión, Varicela, Poliomielitis, Rabia, Hepatitis y más recientemente: VIH, Ébola, SARS, MERS, Chikungunya, Zika o el H1N1 (gripe porcina).

Una epidemia de Ébola, azotó fuertemente el continente africano en la década pasada.

Existen virus con la capacidad de infectar a diferentes grupos de organismos, como el virus de la gripe aviar, que puede ser transmitido de aves a mamíferos o la gran variedad de virus transmitidos por los mosquitos. La transmisión de agentes infecciosos desde los animales hacia las personas se conoce como zoonosis.

La invasión de los hábitats naturales, así como la extracción ilegal y venta de especímenes, han sido las principales causas de estos novedosos encuentros con virus parásitos de otras especies. En el caso particular del SARS-cov-2, presumiblemente, fue por contactos con murciélagos portadores los que ocasionaron los primeros contagios.

Murciélagos, últimos señalados en la reciente pandemia de COVID-19.

¿Y la viruela del mono?

Descrita por vez primera en un laboratorio danés en 1958, la viruela símica o del mono ha cobrado relevancia por tratarse de un virus de la misma familia de la viruela (Orthopoxvirus). Fue bautizada de esta manera pues se detectó que dos colonias de monos tenían padecimientos similares a la viruela y hasta hace poco se consideraba endémica de África. Si bien no ha sido declarada una alerta roja como ocurrió con el COVID-19, sí se ha anunciado una emergencia mundial por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), debido al alza de casos.

La viruela del mono: Un ejemplo más de los peligros de la «zoonosis»

Se transmite de animales a personas y entre personas por medio de secreciones respiratorias, líquidos corporales o materiales contaminados como la ropa de cama. La incubación dura entre seis y veinte días, y se pueden presentar síntomas como fiebre, dolores musculares, inflamación de los ganglios linfáticos y dolor de cabeza intenso. Posteriormente aparecen erupciones cutáneas, alrededor de la cara, las palmas de las manos y las plantas de los pies. También se afectan las mucosas orales y los genitales.

Si bien no tiene una tasa de mortalidad notoria como el COVID-19, la Viruela del mono es un recordatorio más de los riesgos que representa el crecimiento poblacional e industrial desmedido, la consecuente invasión de hábitats naturales y la extracción y comercialización de ejemplares vivos.

Después de la Pandemia… Pandemia

Nunca en la historia de la humanidad, la expansión demográfica, la explotación de recursos naturales y el tránsito de personas por el mundo había sido tan intenso como ahora; sin mencionar el drama de las migraciones humanas fuera de los lugares de origen, con la esperanza de incrementar oportunidades de trabajo y de vida. Esto es relevante para entender cómo una infección viral puede transmitirse tan rápido.

El fenómeno de las pandemias debe abordarse desde un punto de vista biológico, puesto que los virus son entes de gran relevancia con los que la humanidad coexiste y coevoluciona; pero también debe abordarse en su dimensión social, política y económica. Al respecto, es importante que los paradigmas económicos actuales cambien y con ello la manera en que el humano se relaciona con el ambiente; de lo contrario seguirá aumentando la frecuencia con la que escuchamos de epidemias y pandemias.

Referencias

Human monkeypox: an emerging zoonosis

Coronavirus, una historia en desarrollo

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s