¿Tus Reyes tienen Instagram?

Las redes sociales han contribuido al deseo aspiracionista irracional. Las fechas más emblemáticas se han transformado en un desfile de «likes» que además de apartar la festividad de la tradición, despojan al internauta de una identidad desligada de la meritocracia. El día de Reyes y su presunción en redes sociales no ha sido la excepción.

Por: Bruja Amapola

| Jueves 6 de enero, 2021, Ciudad de México

| Tiempo de lectura: 3 minutos

Photo by Amy T on Pexels.com

Parece increíble escuchar a diario la queja de lo cara que es la vida y ver el contraste en las redes sociales. Y no, no me refiero a las cuentas de famosos y famosas millonarias, sino a las cuentas de los simples mortales que hacen gala del derroche en el llamado “Guadalupe-Reyes” por el simple hecho de perpetuar un status o un determinado número de interacciones aun a costa de su propio bolsillo.

Y es que, no sé ustedes, pero el comunicado del Banco de México donde se anunció un terrible 7.37 por ciento de crecimiento anual de la inflación hasta el mes de noviembre del año pasado (al cierre de esta edición), incrementó algo más que el precio del jitomate y la cebolla. La incertidumbre de la terrible “cuesta de enero” cimbró muchos hogares, aún con los regalos guardados bajo llave.

Pero entonces ¿Está mal que la gente quiera ver una sonrisa en el rostro de las infancias el 6 de enero? Para nada. Lo malo de la situación es cuando esa sonrisa pasa a ser secundaria y es rebasada por el número de interacciones que tiene una fotografía con filtros, música cuidadosamente elegida y un sticker del hashtag en tendencia. 

¿En qué momento los Reyes Magos se volvieron influencers o estrellas del internet? Cuando decidimos darle el poder a las redes sociales de ser alguien, aunque sea en el mundo virtual, que lejos de permitirnos interacciones sanas parece sumirnos más en un terrible tornado de trastornos emocionales. 

Photo by Prateek Katyal on Pexels.com

2017 fue el año en el que la Sociedad Real de Salud Pública de Reino Unido publicó una encuesta que demostró que Instagram es la peor red social para la juventud, al provocar depresión por los estatus inalcanzables que la red representa. Navidad y día de Reyes regalan fotografías dignas de interacciones descomunales o por lo menos, la certeza de mostrar el poder adquisitivo sin reflejar el trasfondo del mismo.

Vivir para aparentar. Llenar un bolsillo ajeno de dinero y un cuerpo propio de nervios y ansiedad con tal de preservar un estilo de vida en redes, que dista mucho del real en una economía tan atropellada como la nuestra. El discurso trillado de “la felicidad no la compra el dinero” se rompe en la efímera sensación de gusto que brinda un número grande sobre la campana de notificaciones.

Photo by Tima Miroshnichenko on Pexels.com

Las infancias pasan a segundo término en un día que debería ser dedicado a ellas. Debemos aprovechar este periodo reflexivo que parece haber traído la pandemia y preguntarnos si realmente es necesario un árbol de navidad lleno que genere tráfico en nuestras redes o reexperimentar el beneplácito de las carcajadas y emociones desbordadas que trae consigo la llegada de un juguete, por pequeño que este parezca.

Estas fechas con el reciente toque pandémico bien podrían traer consigo un periodo de cambios que pensados de manera androcentrista, nos benefician únicamente a nosotros como especie humana, pero extendiendo el análisis y las acciones, pueden verse reflejados en un cambio social, ambiental, y sobre todo de educación y valoración de prioridades para las nuevas generaciones.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s