Sobre el Cielo, Donde el Viento Sopla

Después de que la madre de Nochipa falleciera, la niña tendrá un encuentro extraordinario con un pequeño ser que le traerá un mensaje esperanzador

Por: Paulina Valentine

Viernes 12 de noviembre, 2021, Ciudad de México

R E L A T O


A veces, cuando la noche cae y dormimos plácidamente, algunos espíritus regresan para saber si estamos bien. Son espíritus de todos los seres queridos que han partido, pueden ser personas o tus mascotas.

¿Nunca has sentido que cuando duermes, algunas partes del cuerpo se sienten más cálidas que otras? Es porque esos espíritus las tocan. Quizá sientas tus pies más calientes; es porque el perro que tanto quisiste y murió de viejito ha venido a visitarte; o tu frente, es porque mamá, quién partió a una nueva aventura, te dio un beso de buenas noches.

Esa fue la historia que su tía le había contado a Nochipa, la tarde que su madre murió.

Una noche, donde la luna llena lucía imponente, Nochipa no podía dejar de llorar. Quería esperar el regreso de su madre, pero las horas pasaban y nada sucedía. “Era mentira…” sollozaba. De repente, un cuervo bajó desde la luz de la luna, “no, es cierto”. Nochipa se sorprendió, el cuervo le había hablado. “Los espíritus regresan, invariablemente y sé muy bien que esa persona que esperas siempre está cuidándote”.

Nochipa limpió sus lágrimas. “¿quién eres?”, preguntó. “Oh, ¡qué mal educado soy!”, revoloteó un poco en la ventana, “mi nombre es Missus y tengo una misión.” Abrió sus alas, las cuales brillaron con la luz de la luna. “Verás, cuando los seres que más amamos parten, aquellos que se quedan suelen sentirse tristes.” Sacudió sus alas y un polvo brillante se dispersó por toda la habitación. “¿Ves este polvo? Es el vínculo que siempre te unirá a ellos, este polvo viaja con ellos y viaja contigo, aquí están almacenados los recuerdos que constantemente se generan. Entonces… ¡siempre están contigo!”.

El polvo formó un torbellino alrededor de la niña. Adentro, ella pudo sentir, una vez más, esos abrazos que su madre le daba antes de irse a la escuela. El cuervo observaba, podía mirar cómo el polvo se iluminaba con el amor. Finalmente, el ave voló y las partículas se disiparon.

Cuando todo acabó y el silencio reinó, Nochipa entendió que la muerte no es el fin de las cosas, que nuestros seres queridos siempre están con nosotros, que podemos vivir con la ausencia.

A veces, cuando vivimos la muerte de algún ser muy cercano, podemos sentirnos tristes, pero mira al cielo, quizá el cuervo también tenga un mensaje para ti.


Sobre el autor

Paulina Valentine es originaria del famoso barrio de la Pensil. Impulsada por su constante búsqueda del entendimiento de la lengua, estudió Letras Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Sus otras pasiones son el fútbol y la lucha libre, las cuales ha intentado abordar a través de la literatura. Se dedica al trabajo comunitario, donde ayuda a las personas a recuperase de la violencia y la segregación, a través de la enseñanza de la lengua.

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